"CABEZA HABITADA" Centro Cultural El Carmen. Ayuntamiento de Murcia.





“ C A B E Z A H A B I T A D A ”
Centro Cultural El Carmen
Ayuntamiento de Murcia


Sin espejos donde mirarse cree ser igual que otros a los que mira. Si esta delante de un hombre de su tribu se imagina a si mismo con los rasgos angulosos; si se encara con una mujer, traslada a su físico la curva de sus pechos. Sin espejos donde mirarse ignora los rasgos de su ser biológico. Sin espejos donde mirarse, solo siente.

Decidió que todos éramos uno y dibujó una cabeza, un perfil plano. Un modelo casi universal sin sexo, ni raza, ni edad. Ningún signo identificativo, solo el perfil esquematizado de la raza humana. Para hacerla aún más impersonal, la pintó de colores que no recordaban el tono de la piel. El resultado fue una silueta que no decía nada; una caja aún vacía.

Las colgó en la pared del dormitorio. Treinta cabezas azules, verdes, grises.......mirando a la derecha, a la izquierda, boca abajo. El siguiente paso era evidente: se hizo coleccionista de historias. Tardó pocos días en reunir un buen número de vivencias y sensaciones. Encima de la mesa estaban el amor y el deseo, corazones soñadores, solitarios, pájaros libres, personas perdidas, los que esperan y desesperan.

Los unió con las treinta cabezas y consiguió historias inconclusas. Historias que, como los icebergs, muestran solo una parte de lo que son. Apagó la luz y se quedó profundamente dormido. Sabía que los relatos se completarían con tu mirada.




Texto: Begoña L. Limia




"Pájaros en la cabeza" + "Que cada cual siga su camino" + "Cuando llegaste yo ya me habia ido"
56x56 - 2007





SERIAL ARTIS (ALMAZEN) - BARCELONA



"Túneles" 112x76 Xilografia (2006 )
Suplement0 nº63 EXIT (elPeriodicodeCatalunya)
aRTE "lA EXPOSICIÓN DE LA SEMANA"



MIRADA DULCE Y PUNZANTE
Moisés Y
agües aborda la tragedia de la inmigración con ironía ymucha ternura
‘LOMEJORDE LAS FRONTERAS SON LOS PASOS CLANDESTINOS’ en la sala Serial Artis de Barcelona (Guifré,9)
"Lo único bueno que tienen las fronteras son los pasos clandestinos. Es tremendo lo que puede hacer una línea imaginaria trazada un día en su lecho por un rey chocho o dibujada en la mesa por los poderosos como quien juega un póker”, de El lápiz del carpintero, de Manuel Rivas. De esta frase y del montón de noticias generadas por los túneles ilegales que cruzan la frontera entre EEUU y México surgió la idea de la muestra Lo mejor de las fronteras son los pasos clandestinos, de Moisés Yagües (Molina de Segura, Murcia, 1972). Veintitrés xilografías en blanco y negro que abordan con frescura e ironía, a la vez de que con mucha ternura, un tema tan difícil como la inmigración. Yagües dibuja personas dispuestas a todo para vivir en el otro lado; gente perdida en túneles laberínticos, frente a alambradas infinitas o a la deriva en medio de un mar revuelto. Hombres y mujeres capaces de emerger por un grifo, si esta es la única salida, o de adentrarse por un desagüe, si este es la única puerta de entrada. Salir y entrar, la dicotomía del inmigrante tan claramente expresada por Yagües en el díptico formado por las piezas Sal si puedes y Entra si puedes. En el primero, la multitud se halla encerrada dentro de una esfera, imposible escapar. En el segundo, la multitud rodea la esfera, imposible acceder.
Queda claro, tan difícil es huir de la exclusión como acceder a las promesas del mundo occidental.
Y todo representado con un estilo entre naíf y étnico que permite intuir lo desgarrador del tema pero que a la vez invita a la sonrisa. Son piezas que incitan a la reflexión desde la ironía y la ingenuidad, no desde el horror explícito. Yagües insinúa y el espectador piensa: “Me gusta dejar que el público realice su propia lectura, que haga el esfuerzo de sacar sus propias conclusiones”. Además, añade, “yo mismo no veo siempre de la misma manera mis obras; con el tiempo, la idea que inicialmente tenía de una pieza cambia y evoluciona“. La simplicidad del trazo Yagües la atribuye a su pasión por la ilustración, el diseño gráfico, y el cómic “que sin duda pueden haberme influido”; y también admite un cierto peso del arte africano y étnico, sobre todo en esta serie porque “el tema lo pedía”, como “pedía el uso del blanco y negro”. Aunque en este punto también reconoce el ascendente “posiblemente inconsciente”de Antonio Saura, gran amante del
negro ymuy admirado por el artista murciano. De todos modos, en Lo mejor de las fronteras “son más importantes las influencias literarias que las visuales. Por ejemplo, la manera que tiene Eduardo Galeano de tocar el tema me ayuda mucho a crear imágenes”. Otra cosa que llama la atención de las piezas expuestas son los títulos. Para Yagües “el título es fundamental, tanto que muchas veces lo tengo antes que el grabado, y no doy por terminado un trabajo hasta que no le encuentro el nombre adecuado”. Vaya valla, Entramos pese a todo, Sal si puedes, Entra si puedes
o Volando voy, volando vengo, tan irónicos y tiernos como su arte punzante, espontáneo y fresco.



Natàlia Farré